Un 2015 entre cuentos y novelas

Este ha sido un buen año para la lectura. Las noches me han rendido, al igual que las largas horas de espera en el pediatra y gastroenterólogo. Luego de leerle a Valerie unas cinco o seis veces “Rapunzel”, ella se duerme y yo leo.

Dos libros al mes es mi meta, pero este 2015 me he tenido que conformar con uno por mes. No está mal. Como saben, no soy crítico literario, solo me gusta dejarles mi opinión de lo que leo y de esa manera sugerirles libros que les puedan interesar.

Esto fue lo que leí este 2015:

Crear o morir, de Andrés Oppenheimer.

El mundo está cambiando y los genios son los responsables de ese cambio. El periodista argentino entrevistó a varios emprendedores y empresarios que le han dado un giro a las cosas y están innovando en campos como la tecnología, el deporte, la educación, entre otros.

Objetos no declarados, de Héctor Torres.

Este libro es la continuación de “Caracas muerde”. Son 35 crónicas que escribió el autor luego de conversaciones con amigos que viven dentro y fuera de Venezuela. Es la Caracas que pocos conocemos. Torres se afinca en la necesidad de revisarnos como sociedad.

Blue Label / Etiqueta Azul, de Eduardo Sánchez Rugeles.

Desde que leí “Liubliana”, comencé a buscar los otros libros de este escritor venezolano. Es una novela con voz juvenil;  los protagonistas son dos muchachos de clase media caraqueña y muestra las frustraciones de la generación de los jóvenes de la primera década del siglo XXI.  Fue premio Iberoamericano  de Novela Arturo Uslar Pietri. Será llevada al cine.

Una ola tras otra, de Eli Bravo.

Novela, relato de viaje y ensayo. Para mi este libro tiene esas tres características. Disfruté el tono nostálgico en muchas partes de la obra y fui testigo de la transformación de Andrés, el protagonista, página tras página, a través de un relato muy íntimo. Al final, Bravo coquetea con una segunda parte. Yo la espero.

Inteligencia Migratoria: ¿me quedo o me voy?, de Harry Czechowicz y Sonia Peña-Czechowicz.

Lo de emigrar no es sencillo, es algo serio. Este libro facilita un poco ese proceso respecto a las preguntas que uno debe hacerse al momento de tomar esa importante decisión. Obviamente, al final uno es el que decide, pero siempre es bueno apoyarse en esta clase de libros.

Streets de Miami, de Pedro Medina León.

Es un libro de cuentos en el cual se retrata a esa Miami que pocos conocen y a la que muchos le huyen: deportación, inmigración, prostitución.

La nostalgia esférica, de Federico Vegas.

Son relatos que unen el trance de migrar con la nostalgia. Los personajes se van y vuelven de su lugar de origen. Vegas lo resume así: “Los venezolanos sufrimos ese gran dolor de pretender volver a ser lo que nunca fuimos”.

Los imposibles 6, de Leonardo Padrón.

Es el primer libro que leo de los seis. De las 19 entrevistas, la mayoría a venezolanos, me impactó la de Emilio Lovera. Es increíble que, luego de lo que sufrió en su adolescencia, se haya convertido en uno de los mejores humoristas de su país. Interesantes también las entrevistas a Miguel Ángel Landa y Guillermo “Fantástico” González.

Viaje One Way, edición de Pedro Medina León y Hernán Vera Álvarez.

Escritores latinoamericanos y de España escriben en este libro con las calles de Miami de fondo y como protagonista. Son doce relatos que están llenos de reflexiones, tanto para el que vive en esa ciudad, como para los que piensan llegar pronto.

Prepárense para perder, de Diego Torres.

Este libro narra las tres temporadas que vivió el Real Madrid bajo el mando del portugués José Mourinho. Obviamente, Torres tiene un informante dentro del vestuario blanco. En todo momento, deja mal parado al técnico lusitano. Sus páginas dejan muchas dudas.

Julián, de Eduardo Sánchez Rugeles

Julián está enfermo y, junto a dos amigos, intentará encontrar un libro que tiene las instrucciones para poder sanarse. Esta novela, ambientada en los años noventa, es un paseo por toda Caracas bajo la mirada de un niño.

Jezabel, de Eduardo Sánchez Rugeles.

Sus personajes son adolescentes que viven el día a día envueltos en sexo y drogas. Pero uno de ellos, Alain Barral, querrá resolver el crimen de una de sus amigas tratando de viajar a través de sus recuerdos. Es una novela negra de la colección Vértigo, de Ediciones B.

Ya tengo en mis manos “Patria o muerte”, ganadora del premio Tusquets Editores de Novela y escrita por el venezolano Alberto Barrera Tyszka. Devoré ya sus primeras páginas. Calentando para entrar al terreno de juego tengo: “Happening”, de Gustavo Valle; “Maneras de irse”, de Ricardo Ramírez Requena; “Duelo”, de Albor Rodríguez, y otros más. Ya les contaré.

Y tú, ¿qué leíste este 2015?

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3 comentarios en “Un 2015 entre cuentos y novelas

  1. Buenas lecturas, me llamaron la atención sobre todo Streets de Miami y el libro de entrevista de Padrón, a quien he oído varias veces en radio y me parece un tipo sensible, brillante. Anotados están, espero encontrarlos por acá.
    Un abrazo. Que 2016 llegue cargado de cosas positivas y mejores lecturas.

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