La mediocridad del venezolano

Hace algunas semanas mi esposa y yo compramos entradas para una obra de teatro. La cita fue el viernes pasado. El boleto decía que la obra arrancaría a las 7 pm. Llegamos como a las 6:30 porque como las sillas están numeradas, entonces no hay problema si entras de primero o último. Al llegar, observamos una larga cola de gente que esperaba que abrieran el salón donde se efectuaría el evento. Decidimos comer primero. Seguir leyendo “La mediocridad del venezolano”